Aportar un Avivamiento Espiritual en tu Iglesia Local
Constantemente se ha declarado que esta generación será avivada, ungida y levantada para hacer cosas grandes en el reino de Dios, pero… ¿Realmente lo estás viviendo y experimentado en tu Iglesia local?
Como líderes de un grupo pequeño a discipular podemos ver e identificar el estado espiritual de cada discípulo a nuestro cargo, algunos bebés, otros jóvenes y unos cuantos maduros, pero, ¿Realmente cada uno de estos creyentes pueden ser avivados por el Espíritu de Dios?
La respuesta es sencilla y directa, si creen SI.
Mira lo que dice las Escrituras al respecto:
“Mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo viajó por las regiones del interior hasta que llegó a Éfeso, en la costa, donde encontró a varios creyentes. —¿Recibieron el Espíritu Santo cuando creyeron? —les preguntó. —No —contestaron—, ni siquiera hemos oído que hay un Espíritu Santo. —Entonces, ¿qué bautismo recibieron? —preguntó. Y ellos contestaron: —El bautismo de Juan. Pablo dijo: —El bautismo de Juan exigía arrepentirse del pecado; pero Juan mismo le dijo a la gente que creyera en el que vendría después, es decir, en Jesús. En cuanto oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Después, cuando Pablo les impuso las manos, el Espíritu Santo descendió sobre ellos, y hablaron en otras lenguas y profetizaron. Había unos doce hombres en total.”
Hechos de los Apóstoles 19:1-7 NTV
Líder, toma un tiempo con el Espíritu Santo y contesta estas preguntas a manera de reflexión personal en tu liderazgo juvenil.
¿He tomado un tiempo específico durante mi semana para preguntar sobre el estado espiritual de mis jóvenes?
Si la respuesta es no, organiza unos minutos para comunicarte con cada uno de ellos y profundizar en su madurez espiritual
Dice la Biblia que cuando Pablo impuso manos en aquellos creyentes, entonces descendió el Espíritu Santo y fueron avivados por Dios hablando en otras lenguas y profetizando.
Crea un tiempo en una reunión especial o una visitación a tus jóvenes, donde le des el lugar a la presencia de Dios de actuar en tus discípulos a través de la imposición de manos.
Para impulsar y ser parte de una generación renovada con un avivamiento espiritual, es importante que todo jóven haya recibido a Jesús, consecutivo con la imposición de manos y bautismo del Espíritu Santo.
3. ¿Tus jóvenes son informados respecto al tema del bautismo y la transformación espiritual que está acción trae a sus vidas?
Te animamos que propongas campañas de bautismos en tu grupo juvenil local.